Este blog apesta, no voy a ponerme en pelotas, no voy a dar detalles sobre mi vida sexual, no les voy a revelar los secretos de las celebridades. Yo que usted me voy.
Me aburre hablar de dietas, productos para el pelo, la nueva colección de Gucci y el último color de moda para teñir el poodle. Me entretienen cosas que a los demás no. Alguna vez fui un lobo con piel de ovejita. Tengo mi propia marca de ropa (o por lo menos el papel del inpi). Llevo 25 años haciendo todo, absolutamente todo, lo que se me antoja.
Ya es tiempo de dejar de escaparme de todo y de todos. Ya es tiempo de enfrentar las cosas. Ya es tiempo de aprender a decir y no solo escribir. Ya es tiempo de levantarme temprano. Ya es tiempo de atender mi teléfono. Ya es tiempo de pagar mi teléfono. Ya es tiempo de cerrar las historias que yo misma decidí cerrar. Ya es tiempo de dejar de hacer las cosas porque si. Ya es tiempo de ser útil. Ya es tiempo de crecer. De ser una adulta. De estar para los que me necesitan. De ocupar el lugar que me estan dando. De realizar todos esos proyectos por los cuales renuncié a tantas otras cosas. Ya es tiempo de dejar de inventarme excusas para mi simple y llana pelotudez.
Y por sobre todas las cosas...
Ya es tiempo de dejar de escribir mierdas emos y misteriosas en mi blog... no?
Siempre me fastidió la gente que no sabe aceptar que no la quieren. Esos que se paran a llorar desconsoladamente frente a alguien a quien no le mueven un solo pelo. Esos que te ponen un pasacalle de que te aman, te llaman 50 veces al día, te dejan 345 mails y te inundan de regalos y poemas cursi, y cuando nada de eso funciona empiezan los mensajitos agresivos en msn/facebook/twitter/blog de "no sabés lo que te perdés, imbecil".
Y todo eso por no poder aceptar el hecho simple e inevitable de que cuando no se quiere, no se quiere. Querer es algo que se siente o no se siente. Y cuando no se quiere no es por inmadurez, ni por mala persona, ni por frialdad, ni por miedo, ni por egoismo... simplemente no se puede querer a todo el mundo. Simplemente no sos lo suficientemente interesante.
Punto.
Todos hemos sido rechazados alguna vez. Todos hemos rechazado alguna vez. Todos continuamos con nuestra vida. O intentamos.
Y cuestión que acá estoy yo. Queriendo inundarle la casilla de mail, queriendo robarlo, queriendo sacudirlo o lo que sea necesario para llamar su atención. Pensando cualquier cantidad de razones idiotas para su silencio. Y una parte de mi quiere enojarse y la otra sabe que yo le hice exactamente lo mismo (o peor) a taaaanta gente.
Me siento tan looser que tengo ganas de salir a bailar esta cancion por el parque...
PD: Siiiii, estoy otra vez escribiendo sobre vos en mi blog jojojojojo :P