sábado, 27 de diciembre de 2008

Tropiezos

Hubo una época en mi vida en que descubrí que no era bueno andar tropezándose muchas veces con la misma piedra. Pero ya me llegó la época también de asumir que quizás siempre me siga tropezando.



Empiezo a convencerme de que tal vez siempre haya alguna nueva piedra. Incluso las viejas uno tarda en aprender a esquivarlas del todo. Y es así como las esperanzas que se generan ese día en que empezamos a reconocer nuestros errores, empiezan a esfumarse el día en que notamos que quizás toda nuestra vida sea una simple suma de piedras, piedritas y piedrotas.



¿Podré cambiar en serio? ¿Viviré siempre a los tropiezos? Si me pongo a analizar mi vida hubo cosas que sí cambié. Algún día les contaré esas cosas. Pero creo que nunca arreglé las cosas tan rápido como pensé que podría. Siempre me tomó más tiempo. Siempre tuve que estamparme contra el piso un par de veces más. Eventualmente todo se corrige, pero lleva tiempo, duele y apenas uno cree que termina de corregir eso ya aparece algo nuevo.



¿Estaré autorizada a resignarme a eso? Reconocer que uno comete errores, que siempre los cometerá y no deprimirse demasiado por eso:

  • ...es la receta del éxito, de la felicidad y la única alternativa viable al suicidio?

  • ...o es lisa y llanamente el secreto de la mediocridad?



Mi positivismo innato me hace inclinar por la primera. Pero... ¿será optimismo o conformismo?



Saquen el filósofo que tienen adentro y opinen.

sábado, 20 de diciembre de 2008

¿Me creerían si les digo...

...que cuando cierro rápido las ventanas cuando llega alguien es porque justo estoy viendo un capítulo de los teletubbies por youtube?



...que a veces me gusta quedarme 5 horas sentada en la oscuridad nomas pensando en la ley de contratos de trabajo?



...que este último viernes a la noche me quedé hasta la madrugada estudiando impuestos para un examen de dentro de dos meses?



...que a pesar de que hay cosas que me duelen soy feliz?



...que no me importa que toda mi ropa sea de hace dos años atrás?



...que los momentos complicados me vuelven más lúcida y tranquila de lo normal?



...que el ruido del teléfono me hace doler el estómago?



No, no me creerían.



Es que los raros del mundo estamos condenados a esconder nuestras rarezas. Eso o parecer mentirosos. Serlo o parecerlo y no hay más opciones.



Quizás esté la opción de hacernos comprender. Pero ¿cómo explicar algunas cosas? La gente siempre tiene alguna excusa para no creernos.



No es lógico. Eso dicen algunos. Como si las personas fuéramos lógicas. Como si todo lo que hiciéramos fuera perfectamente coherente, meditado y calculado.



La gente no es así. A nadie le gusta eso. Nadie hace eso. Eso no le pasa a nadie. Etc, etc, etc. Y esa es la que más me molesta. ¿Estamos condenados a ser como todo el mundo, a hacer lo que hace todo el mundo, a sentir lo que siente todo el mundo?



No, yo quiero ser RARA. Si no me quieren creer no me importa. Y si me creen...



No les creo que me crean.



-.-

martes, 16 de diciembre de 2008

Momentos memorables del 2008

Domingo 6 de Enero: Decido darme cuenta de mis verdaderas necesidades. Descubro que tenía que terminar con la vida que estaba llevando, que tenía que dejar de mentir. Decido que la mejor manera sería, escribir un post revelando las peores verdades, y ya que estaba, confesar públicamente que estaba enamorada. Escribo. Respiro hondo y aprieto el botón de publicar. Al poco tiempo empiezo a sufrir las consecuencias. Una larga y cansadora conversación con uno de los damnificados. De repente la conversación vira de alterada a relajada y emotiva. Me quedo mal y preocupada. Hablo con otro damnificado por chat, ya no volví a saber de él. A todo esto, mi recién confeso amado, no daba señales de vida.



Miércoles 16 de Enero: Después de meses de sentir, de desear, el amor de mi vida me escribe un mail sorpresa. Por primera vez me expresa sus intereses serios en mi. Saboreo cada renglón. Una y otra vez.



Domingo 14 de Septiembre: Recibo el peor mail de mi vida. Tengo ganas de morirme. Trato de reponerme rápido. Intento aclarar todo. No lo logro. Me baño. Lloro. Recibo un llamado. No lo atiendo. Recibo otro. Lo atiendo. Le explico por qué no lo atendí la primera vez. Lloro. Me tranquilizan. Nos despedimos. Termina la llamada. Recibo un mensaje de que me conecte. Me conecto. Me dice que si va a venir el jueves. Lloro.



Jueves 18 de Septiembre: El corazón me late asquerosamente fuerte. Siento que se me va a salir. Siento que me voy a desmayar. Quiero saltar. Camino de un lado a otro. Cada vez que las puertas se abren me doy vuelta apurada. Miro, trato de espiar. Nada. De repente aparece. Por primera vez lo tengo enfrente. Corro a encontrarlo. Lo abrazo. Siento el alivio más grande de mi vida de tenerlo ahí en mis brazos. Se me pasan por la mente todos los miedos, todos los momentos que desee que eso pasara, todas las frustraciones, todos los obstáculos, todos los cambios de planes.



Miércoles 12 de Noviembre: Termino de coser. Voy a abrazarlo. De repente caigo en la cuenta de lo que iba a pasar. Lloro. Me siento mal. De repente intento ya no sentirme mal. Me siento alegre y con energía. De repente vuelvo a sentirme mal. De repente vuelve la alegría. De repente se vuelve a ir. Me doy cuenta que nunca había cambiado tantas veces de humor. Quiero que termine el día.



Jueves 13 de Noviembre: Me despierto sin sentir nada. Paso gran parte del día sin sentir nada. Todavía quiero que se termine el día. Van pasando las horas. Me frustro. Me alegro. Me vuelvo a frustrar. Vuelvo a sentir. Paso los mejores momentos de mi vida. Me alegro de haberlos podido vivir. La hora empieza a acercarse y no quiero pensar en eso. Quiero que pase de una vez. Quiero que no pase nunca. Llega la hora. Lo veo irse. Subo. Vuelvo a mi pieza. Todo de repente vuelve a ser como era. Me siento mal. Quiero dormirme rápido.



Y eso es lo más parecido a un balance que se me ocurrió hacer. ¿Cuáles fueron sus momentos del 2008?

lunes, 8 de diciembre de 2008

Una sola yo

Todavía no estoy cómoda con este blog. Quizás es todo culpa de las nubes maniacas del título, o del color amarilloso. O quizás es culpa mía.



Siento que quiero abrirme más. Y al mismo tiempo no puedo. No quiero tener que otra vez partir mi identidad en dos. No quiero volver a tener un nudo en el estómago por la posibilidad de que quien conociera a Ovejita se cruzara con Flavia, o (peor aún) que quienes "conocían" a Flavia se cruzaran con Ovejita.



Quiero ser libre. Quiero ponerles mi dirección en el blog sin miedo de que venga alguien a violarme. Quiero poner la dirección de mi blog en el currículum. Quiero que mi abuelo lea mis fantasías sexuales. Quiero que mis enemigos de la infancia se enteren de que eran mis enemigos. Quiero salir a correr en pelotas por la terraza a las tres de la tarde. Quiero levantarle la pollera a la gorda del barrio... Okok, me emocioné...



Quiero reivindicar mi derecho a ser multifacética, a divertirme, a tener una vida privadapública, a putear a los desconocidos, a putear a los conocidos. Quiero un mundo en donde la gente no le tenga miedo a la verdad, quiero erradicar el "ojos que no ven corazón que no siente", quiero liberarme de las condenas de mi pasado.



¿Me dejan? 0:)

sábado, 6 de diciembre de 2008

Intercambio cultural


Bueno, supongo que a esta altura ya sabrán que tengo un novio mexicano. Los que ya lo sepan pasen al párrafo 3, los que no lo sepan pasen al párrafo 2.


Hola, soy Ovejita y tengo un novio mexicano.


Listo. Ahora que estamos todos en igualdad de condiciones pasemos al tema de hoy. Resulta que cada vez que le cuento a alguien esto, me encuentro con más o menos las mismas reacciones.


Alguien: Y tenés novio?


Yo: Si si


Alguien: Y por qué no vino?


Yo: No es de acá.


Alguien: Aaaaah, de dónde es?


Yo: Es mexicano


Alguien: Pero mexicanoo de méxicoooooooo????


Yo: No, mexicano de Jamaica.


Alguien: Pero esoooo es re lejosssssss!!!


Yo: Na, nomás en la otra punta del continente.


Alguien: Y cuándo se ven??? No se ven nunca!!


Yo: Chateamos


Alguien: Pero eso en un embole.


Y bueno, no. No es un embole. Dos personas de diferentes países pueden tener muucho que hablar e intercambiar. Primero que nada el lenguaje.


Los mexicanos son degenerados y se comen las conchas, untadas con cajeta. Se ponen cachuchas en la cabeza. Le dicen panelas a las conchas. Tengo una compañera de facultad que se llama así, ahora cada vez que la vea, voy a pensar en una concha con patas. Y cada vez que piense en conchas, me va a dar hambre. :S


Y además hay mucha cultura que intercambiar. Y no hablo de historia, modelos económicos, civilizaciones precolombinas ni derecho comparado. Hablo de joyas nacionales como estas que de otro modo no hubiésemos podido difundir.


Por cierto, con que escuchen la primer estrofa ya está. El resto es repetición de los mismos poéticos y profundos textos.


En conclusión. Búsquense un novio extranjero. Van a aprender a valorar más sus raíces culturales.



...


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